Crisis, crisis, crisis!

De un tiempo a esta parte asistimos, día si día también, al anuncio de la gravedad de la crisis por parte de los diferentes agentes sectoriales. Hace pocas semanas, el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Justiniano Rodríguez, informó sobre el estado de su sector.

Sus datos son elocuentes. En un año más de 1.500 periodistas han perdido el empleo y las previsiones son pesimistas y muy dramáticas. No hay grupo de prensa que no escape a la situación. Sin ir más lejos, el informe del observatorio de la prensa de Madrid muestra una situación más que alarmante.

Pero lo más llamativo de la rueda de prensa del presidente de la APM fue su advertencia de que el deterioro del sector está poniendo en peligro la libertad de expresión. ¡Ni más ni menos que la libertad de expresión!

A partir de esa afirmación quisieramos realizar diferentes reflexiones, no sin antes mostrar nuestra total solidaridad con los profesionales del sector periodístico que, cómo muchos otros, están sufriendo en sus carnes la dureza de la crisis y sobretodo las consecuencias de un sector donde todo apunta a que no ha sabido colocar la innovación cómo palanca de futuro.

El periodismo tal y como lo conocíamos hasta hoy está en entredicho desde mucho antes que la crisis empezara en Agosto de 2007. De hecho desde que Internet irrumpió en nuestras vidas la función del periodista se ha visto profundamente amenazada. Los grupos periodísticos americanos llevan años sufriendo una bajada de ingresos por publicidad. Internet y la aparación de fuentes de información alternativas (a través de blogs, foros o periódicos online) llevan años poniendo en peligro la supervivencia del periodismo tradicional. Cómo muestra comentar el estudio periódico de “Pew Research” aparecido hace unos meses mostrando que por primera vez Internet se habia convertido en Estados Unidos en la 2ª fuente preferida de información por detrás de la TV, relegando a la prensa escrita al 3er lugar. Lo que se veía venir ha sucedido finalmente y no es culpa de la crisis!

Así pués, la crisis ha reducido, y mucho, el mercado publicitario, pero no ha hecho más que acentuar la caida de un modelo de negocio maltrecho. Hace unos días se supo que la dirección del “Boston Globe” ha amenazado con el cierre en 60 días si no hay reajustes importantes para reducir unos costes de estructura imposibles de asumir en los tiempos actuales.

Hasta Warren Buffet ha indicado que por nada del mundo compraría un periódico en estos momentos, añadiendo que no ve el fin de la erosión que el sector está sufriendo. (referencia obtenida a través de la entrada de lectura muy recomendada de Enrique Dans, “La muerte del periódico“)

Pero la relación de la decadencia del sector con la puesta en peligro de la libertad de expresión es difícil de entender. Hoy mismo, en el mundo hay más de 7,4 Millones de blogs activos según el observatorio de Technorati que generan un sin fin de hilos de comentarios y proponen miles de reflexiones. No hubo nunca como hoy más información de actualidad disponible para cualquiera que tuviera un acceso a internet. Las fuentes de información se han multiplicado y como muestra un ejemplo bien simple: si hoy mismo queremos saber sobre la gripe porcina (o gripe A) podemos obtener información de primera mano a través de múltiples blogs de personas o expertos que lo están viviendo de cerca. Ya no hace falta esperar a que un comité editorial decida qué podemos saber y qué no, qué noticias se publican y cuales han de quedar en el olvido.

Internet da a cualquiera de nosotros la posibilidad de expresarse libremente y pone a nuestra disposición un amplificador enorme para que todo el mundo nos pueda oir.

Decir que la crítica situación del sector pone en peligro la libertad de expresión no se ajusta a la realidad. En todo caso, estaríamos de acuerdo en que la crisis pone en peligro iniciativas empresariales que no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Pero este hecho no es culpa de la crisis, sino de la decadencia del modelo de negocio tal como se ha planteado hasta ahora. Bien es cierto que la transición al “nuevo mundo” tampoco es simple. Ni siquiera los grandes grupos logran encontrar los ajustes adecuados. Pero, como muchas otras crisis, ésta podría ejercer de acelerador para un cambio que dinamece el sector y fortalezca a los que se adapten a los nuevos hábitos del consumidor y ponga a éste enfrente de su negocio.

Sin duda la transición será dolorosa y no sólo para el empresario, sino también por el ajuste que se deberá realizar por parte de toda la sociedad: nuevos canales, nuevos formatos, diferente calidad, sobreinformación, cambio cultural… Complicado, muy complicado, pero necesario.

Ahora mismo y según el informe de APM, en Madrid la cifra de periodistas profesionales en el paro es importante y en constante aumento. Si vemos la botella medio llena podemos llegar a pensar en la llegada de nuevos modelos de periodismo adaptados a la sociedad actual propiciados precisamente por estos profesionales. Debemos estar atentos a los cambios que se avecinan, a los nuevos formatos y a la aparición de profesionales con experiencia al otro lado del tablero. Hasta los propios empresarios del negocio empiezan a tener una visión clara de los cambios actuales. Para muestra los comentarios de Juan Luis Cebrián, consejero delegado del Grupo Prisa, en la entrevista en Esquire: donde pone en duda la supervivencia de la prensa escrita.

Esperemos que no sea tarde para “repensar” el negocio, entender la nueva sociedad y focalizarse en las nuevas maneras de hacer periodismo y de relacionarse con el lector.

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3 Responses to “Crisis, crisis, crisis!”

  1. Francisco Marco-Serrano said:

    May 08, 09 at 17:44

    Esperemos que dentro de poco no se les ocurra la genial idea de que, como servicio público que es la libertad de información, también deben ser financiados con las arcas del Estado. Entonces, ¿por qué no financiar la banda ancha más allá de un maltrecho Plan Avanza?.
    Por cierto, hasta algunos rotativos (¡que añejo!) de distribución gratuíta lo pasan mal. Otros, parece que saben adaptarse (¿habeis visto que, por ejemplo, 20 minutos licencia bajo cc?: http://www.20minutos.es/licencia_20_minutos/).
    Finalmente, la prensa escrita sobrevivirá, a unos niveles minoritarios (¿edición dominical?, ¿edición de 10 páginas?…), como complemento a las ediciones on-line, que pasarán a ser la principal. Siempre habrá alguién dispuesto a pagar un poco más por ser ‘retro’.

  2. David Soler said:

    May 09, 09 at 17:36

    Francisco, eso es lo que la lógica dice que debe ocurrir. Como en el caso de los vinilos. Lo que me sorprende es que un hombre con el poder de Cebrían lo vea tan claro y aún no haya hecho algo “gordo”. Pero cuando venga la debacle siempre podrá decir “yo ya lo advertí…” :-)

  3. Jordi Gili said:

    May 13, 09 at 09:12

    Buen artículo!
    Gracias


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