La teoría de los 6 grados, las redes sociales y la empresa
Es inevitable ver desde la actual perspectiva de la sociedad de la información la comparación con las antiguas costumbres de la sociedad y como han sido adaptadas todas ellas al mundo virtual. Quisieramos acercar un poco más de lo que todos hemos experimentado alguna vez en el mundo offline y como este mismo fenómeno se ha transformado en el mundo digital.
El caso de las redes sociales es un gran ejemplo de lo que comentamos. A todos nos han dicho alguna vez “con tres contactos puedes llegar ha entrar en contacto con el presidente del gobierno”. Esta afirmación, más allá de ser una pura anécdota, es una certeza que se viene confirmando aún más gracias a las redes sociales.
Pero empecemos por el principio. ¿Cómo nació la idea de que “todos estamos conectados”? La primera noticia que tenemos de esta “teoría” nace en 1929 de la mano del autor húngaro, Frigyes Karinthy. En su historia corta “Cadenas” describe como a través de unos pocos contactos podemos conocer a todo el mundo. Esta idea cuajó para muchos pero no dejó de ser una teoría hasta el 1967, cuando un psicólogo americano llamado Santley Milgram, realizó “el experimento del pequeño mundo” que consistió en la selección al azar de varias personas del medio oeste estadounidense, para que enviaran tarjetas postales a un extraño situado en Massachusetts, situado a varios miles de millas de distancia. Los remitentes conocían el nombre del destinatario, su ocupación y la localización aproximada. Se les indicó que enviaran el paquete a una persona que ellos conocieran directamente y que pensaran que fuera la que más probabilidades tendría, de todos sus amigos, de conocer directamente al destinatario. Esta persona tendría que hacer lo mismo y así sucesivamente hasta que el paquete fuera entregado personalmente a su destinatario final. Aunque los participantes esperaban que la cadena tuviera cientos de participantes, las conclusiones del experimento determinaron que sólo habían hecho falta entre 5 y 7 saltos para que la totalidad de las cartas fueran entregadas a sus destinatarios.
El salto a la era digital, ha conllevado la constatación mayor de esta teoría, explotando en unos resultados asombrosos. Desde Onemma quisimos hacer un experimento para evaluar la rapidez de realizar contactos con una red social, empezando un viernes a desarrollar nuestra red de contactos en LinkedIn, en una semana habíamos conseguido 30 contactos directos de primer nivel, 10.050 contactos de segundo nivel y 1.350.000 contactos de tercer nivel (entre que los que por cierto se encontraba el mismísimo Barack Obama).
Como era de suponer todo este potencial se ha transformado en un negocio lucrativo. Desde el 2002 que aparecieron las primeras redes sociales, ahora ya se cuentan en centenares los direfentes tipos de redes sociales, con diferentes funcionalidades y temáticas. Muchos son los que han entendido que la red social que consiga aglutinar el máximo de usuarios será la que, en un futuro todavía por definir, más poder tendrá.
Quizá la red social más conocida y de mayor éxito es Facebook. No sólo sirve para reencontrarse con viejos amigos y hacer nuevos, sino también es una potente herramienta para dar a conocer nuevos productos, para hacer branding de nuestra empresa, para generar opinión e incluso, como se demostró en las pasadas presidenciales en Estados Unidos, para ganar unas elecciones.
Se dice que si no estás en Facebook no existes. En cierto modo es cierto. Es una forma de llegar a mucha gente de un modo casi inmediato, con mensaje directos y claros. Bien es cierto que todavía son herramientas muy novedosas y deben madurar mucho más para que se pueda vislumbrar de manera clara su verdadero potencial.
Las redes sociales están aquí para quedarse, y las relaciones sociales ya nunca serán cómo antes. La sociedad está cambiando y a Facebook se le debe parte del mérito.
Nunca antes la puesta en práctica de la teoría de los 6 grados había sido tan intensa. Ahora sólo cabe preguntarse hacia donde nos llevarán las redes sociales y cómo será la sociedad en un futuro próximo. Pero la pregunta clave es cómo esta nueva realidad modificará las organizaciones empresariales y cómo podrán éstas aprovecharse de estos cambios.

















Pastor Cortés said:
Abr 07, 09 at 22:42Siempre fui un apasionado de las redes de contactos. Y escuché de la Teoría de los 6 grados en 1991, tambíen supe que existen personas superconectadas que únicamente requieren de 3 grados para llegar a cualquier persona en el mundo.
En 1993 supe que William Clinton era una de esas personas superconectadas y que gracias a eso llegó a ser presidente de los Estados Unidos de America.
En 1993 no había Facebook y la presidencia de EEUU también se ganó mediante una red Social, la red de contactos que Clinton tejió durante más de 20 años. Era interesante estudiar sus métodos basados en Rodolex y en contacto personal, así como en cartas personales de cumpleaños y eventos especiales a todos sus contactos.
Creo que lo más importante de una Red Social cualquiera que esta sea (la de Clinton o la de Obama), es el hecho de poder mostrar a los demás que ellos importan y que estamos dispuestos a aportar algo de valor a sus intereses, deseos y anhelos.
Me gustan las Redes Sociales como las de Bill Clinton fundamentadas en el contacto personal y en la aportación de valor verdadero a las personas.
Me gusta la facilidad de las Redes Sociales actuales, las cuales nos hacen menos costoso lograr esos contactos, pero me preocupa que muchas personas solo pueden relacionarse detrás de una computadora.
Me parece que hay que aprovechar las herramientas que la tecnología hoy nos brinda para lograr Redes Sociales de mayor alcance y mayor potencial, pero hay que continuar relacionándonos físicamente, y convivir con la gente de manera personal. Y Sobre todo: AGREGAR VALOR a nuestra Red.
Pastor Cortés.
PD. Por cierto, nunca llegúe a estar en Facebook (y aún existo), pero mi nueva red social es Twitter. Un concepto muy novedoso, que en poco tiempo ha desbancado a Facebook y en donde ya no solo se trata de vivir la vida sino de difundir la vida (en tiempo real). Sigueme en: http://twitter.com/pastorcortes
David Soler said:
Abr 13, 09 at 23:17Totalmente de acuerdo. En realidad el mundo on-line no es nada sin el off-line. La ventaja es que ahora gracias a las redes tenemos más difusión, más posibilidades pero que luego han de materializarse en un encuentro físico. Pero eso tiene mucho más potencial que lo que teníamos hasta ahora. Seguro que hay muchas personas que, como tu dices, están detrás de la computadora todo el tiempo pero te aseguro que hay más que saben utilizar un mundo para aprovechar más el otro.
Twitter es también una gran herramienta, pero no estoy tan seguro que permita la profundidad y “cercanía” que permiten las redes “clásicas”. Aunque estoy totalmente de acuerdo con lo de difundir la vida. Me estoy aficionando a usar Twitthat. Genial!
Un abrazo y gracias por tu aporte,