iMedia
La siguiente ola
¿Quién se ha llevado mi lector?
Sí, como el del queso. El ratón-editor está buscando su queso-lector donde siempre solía hacerlo. Pero ya no está. Se ha ido. Y lo busca por todas las librerías, los quioscos, las grandes superficies, los hipers, hasta en la calle. Y siguen sin aparecer. ¿Dónde está?…. leyendo la prensa en Internet, bajándose un libro a su lector digital, compartiendo un documento en formato pdf con un amigo.
Cambian los hábitos… como en la música y el cine
Los jóvenes, los futuros y también presentes lectores, viven con la tecnología formando parte de sus vidas. Y hay que adaptarse a los gustos y hábitos del mercado. No al revés. Al igual que pasó con la música y está pasando con el cine, ahora se “consume” el tiempo de ocio en Internet y ahí hay que ir a buscar a nuestros clientes perdidos. Porque si se hace lo contrario, o sea, como hizo la industria discográfica, y el sector lucha por mantener su statu-quo, sólo conseguirá el desenlace ya conocido.
Pero además es una oportunidad
Internet nos abre un nuevo canal. Pero ya no es un canal como aquellos a los que estábamos acostumbrados. No producimos y distribuimos un libro, un periódico o una revista a nuestro gusto y criterio. Gobernando qué y cómo lo vendemos. No. La red nos ofrece un sinfín de posibilidades. Lo que sueña cualquier adicto al marketing: capítulos del libro, test de tramas, conocer la opinión de nuestros lectores, generar boca-oído elevado a la enésima potencia, hacer revistas “a la carta”, acercar el autor al lector… ¡que sean los propios lectores los que configuren la publicación!. ¿Se lo imagina? En Onemma sí nos lo imaginamos. Y lo hacemos.
Un mercado global
Ahora el mercado es global. Ya no hay que pensar cuanto debemos imprimir para cubrir los quioscos o librerías de nuestra zona o país. Ahora nuestro cliente puede estar en Francia, en México o en China. Esto implica un cambio cultural dentro de las empresas en lo que se refiere a la estrategia de la compañía en todas sus áreas. Quizás deberemos cambiar el “think global, act local” por el “think global, act global too”.
Se abre un mundo sin límites. En sus manos está aprovecharlo. Y Onemma está aquí para hacer más fácil la transición del mundo de ayer al mundo de hoy.
















